Si te pega no te quiere ¡y puede ser capaz de matarte!

No quiero que haya más mujeres como Jennifer Hudson en el mundo.  No lo digo por su talento – que ahí sí- ojalá se multiplicaran voces portentosas como la de esta chica, sino por su tragedia. Haber perdido a su familia: su madre, su hermano y su sobrino, aparentemente  en lo que fue el desenlace de un crimen pasional, es escalofriante.

Advertisement

A finales del mes de octubre del 2008, la terrible noticia se esparció como pólvora por el mundo: la familia de la ganadora del Oscar había sido asesinada. Desde entonces, el principal sospechoso es el ex esposo de su hermana Julia Hudson, llamado William Balfour, contra quien acaba de testificar en la corte la talentosa cantante.

Mi abuelita decía constantemente que nadie experimenta en cabeza ajena y que el amor es ciego, pero en el caso de la familia de la también actriz, la romántica ceguera de su hermana terminó en una tragedia que poco tiene que envidiarle a los clásicos griegos. La diferencia es que Medea, Antígona y Edipo pasaron a la historia hasta como estereotipos psicológicos, pero sabemos que vivieron en la imaginación de grandes autores. Mientras que en este caso fue una historia real, que tiñó de sangre a una familia entera.

Una de mis mejores amigas suele decir que todos –en especial las mujeres- tenemos un "loco" adentro que en algún momento se nos sale cuando se trata de relacionarlos mal románticamente hablando. Todas hemos tenido un mal novio, uno que se burló de nosotras, que hirió nuestros sentimientos, pero me pregunto cómo haremos para reconocer que estamos frente a un psicópata o un maltratador de alta escuela.

Lee más en ¿Qué más?: Whitney 'we always love you' y también querremos a Facundo Cabral y al Joe Arroyo

Hace algunos años casi entro en pánico, al enterarme que el esposo de una amiga, quien aparentaba ser más un tierno corderito, le pegaba. Sí, la golpeaba. Cuando estalló la bomba, sus amigas cercanas nos quedamos paralizadas. La mandó al hospital con un riñón lesionado a punta de patadas. Cuando le dieron de alta, no pasaron dos semanas cuando ya había regresado con él.

Meses después de ese episodio, nos dijo muy animada que él estaba cambiando. Tan bueno, ya no le daba patadas, solamente cachetadas y eso eventualmente. Así como estás leyendo. Quienes estábamos alrededor de ella no podíamos hacer absolutamente nada, porque además una de nosotras se atrevió a denunciarlo en la policía y lo que consiguió fueron amenazas y amedrentamiento de su parte.  El sistema judicial en mi país no está blindado a sobornos y actos de corrupción. Casi no hay casos judiciales que un puñado de dinero no puedan solventar.  Perdí el contacto con esa chica cuando me mudé a Estados Unidos, pero a veces su recuerdo revive en mi memoria.

Me pregunto que habrá sido de su vida, me pregunto que pasará por la cabeza de maltratadas y maltratadores para que la violencia doméstica siga desbordada. Será necesario que se creen organizaciones parecidas a Alcohólicos Anónimos, para que entrenen a estos neuróticos violentos. Para mí esto de la violencia doméstica es un problema avasallante. La tragedia en el caso de la familia de Jennifer Hudson salió a la luz pública y se difundió a nivel mundial porque se trata de una celebridad, pero cuántos golpes domésticos no se quedan encerrados entre cuatro paredes.

¿Quieres encontrar a otras mamás como tú? ¡Sigue a MamásLatinas en Facebook!


Imagen vía Splash News