Joven latina asesina a sus dos hijos y luego se quita la vida

Una latina llamada Aide Méndez, de 23 años, se suicidó, pero antes de hacerlo, asesinó a sus dos hijos, le disparó al padre de los niños – quien está herido de gravedad- y mató al primo de éste, llamado Paul Medina, de 27 años. La joven tenía tan sólo 23 años. Sí, una edad en la que tienes la vida por delante, así suene a lugar común.

Los medios de comunicación han reportado que justo antes de cometer el crimen, se grabó en su iPad, consumiendo una sustancia tóxica. Al parecer, el desencadente de esta tragedia fue una discusión que se suscitó entre Méndez y el padre de sus hijos llamado Eduardo López, de 33 años.

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La policía de Fresno, localidad donde ocurrieron los hechos, confirmó que en las afueras del complejo residencial Silver Lakes Apartment, fueron encontradas algunas armas, como un cuchillo y algunas municiones.

Los cuerpos de los pequeños llamados Aliyah Echeverría, de 17 meses e Isaiah Echeverría, de 3 años, fueron hallados en medio de un pozo de sangre en la bañera del apartamento. En la casa, se encontraba una vecina de 7 años que afortunadamente logró escapar ilesa.

Noticias como ésta además de entristecernos, nos hacen reflexionar sobre las ironías que ocurren en nuestra sociedad. Una vez ocurrida la tragedia, los vecinos entrevistados por los medios, declararon que nunca habían visto nada extraño en esa casa, lo cual puede ser cierto. En una nación como ésta y, sobre todo en las grandes ciudades, los rostros de los vecinos cambian constantemente. Y es posible que no lleguemos a intercambiar nada más allá de un saludo cortés con alguno de ellos. No sabemos quiénes realmente son nuestros vecinos.

Por otro lado, me pregunto si esos niños no asistirían a ninguna guardería infantil o si su pediatra no notó que vivían en un ambiente disfuncional. Además de la historia personal de esta atormentada joven, hay también una sociedad, cuyas políticas sociales no han logrado sanar del todo a la parte enferma de la comunidad. Sicópatas de todas las índoles pueden vivir entre nosotros y no lo sabemos. Como madres, este tipo de noticias dispara aún más nuestros botones de alarma. Pero tampoco podemos enclaustrar a nuestros hijos en una burbuja de cristal. Es un verdadero dilema…

¿Sabes quién vive a tu alrededor?