Horrible "mamá" obligó a su hija adoptiva a cavar su propia tumba

Creo que hay madres, y padres en general, que no merecen ese nombre. Una desgraciada que obligue a su propia hija a cavar su propia tumba, no merece ser llamada mamá. Y esto precisamente fue lo que le hizo Debra Schmitz a su hija adoptiva, Nora Gateley, quien logró escapar de ese horror para contar la triste historia de su vida. Sigue leyendo para que veas que barbaridad.

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Nora nació en China. Fue abandonada a su suerte por su madre biológica. Fue víctima de la poliomielitis y por eso tiene que usar un aparato en una de sus piernas. Antes de cumplir 13 años, fue adoptada por una pareja de estadounidenses que se la trajo a vivir con sus otros hijos los cayos en el Sur de la Florida. Por priera vez se sintió querida e importante. Pero la alegría le duró poco.

Resulta que es facilísimo para los padres adoptivos deshacerse de sus hijos adoptados. Y eso fue lo que hicieron con Nora. Sus padres adoptivos la entregaron a una pareja en Tennessee, "experta" en recibir niños adoptados. Cuando llegó Nora, tenían 17. Pero no todo lo que brilla es oro y Debra Schmitz y su ahora ex esposo tenían convertida su casa en una suerte de campo de concentración.

Según Nora con frecuencia su nueva "mamá" le quitaba el aparato de la pierna para que no pudiera caminar y le decía que corriera a ver hasta dónde iba a llegar. Luego la aterrorizaba diciéndole que si se iba, dejaría que los coyotes se la comieran. Además la obligaba a ella y otros niños a pasar noches enteras limpiando los pisos con un cepillo de dientes.

La crueldad de Debra, según el relato de Nora, no conocía límites. Uno de sus castigos favoritos era hacer que sus víctimas cavaran su propia tumba. A Nora le llevó varias horas cavar una fosa donde cupiera su cuerpo de niña adolescente. La muy desgraciada les decía que si se morían, los enterraba y nadie los echaría en falta entre otras cosas porque nadie sabía que estaban con ella.

Para colmo, Debra tenía un sistema de seguridad gracias al cual monitoreaba a sus víctimas y también podía ver si algún extraño se acercaba a su rancho en Tennessee.

Qué desgracia. Nora logró escapar a su fatalidad, precisamente gracias a una extraña y buena samaritana que se dio cuenta de que algo raro pasaba en el rancho.

Esta mujer, que se convirtió en el ángel guardián de Nora le dio un grabador para que grabara los horrores a los que ella y los otros 17 niños eran sometidos. Gracias  a esa evidencia, la policía logró intervenir. Pero resulta que Nora era legalmente la hija adoptiva de Debra y su marido.

En 2006 Debra fue sentenciada a seis meses de cárcel por su sadismo sin límites y también por tráfico de niños. Nora fue adoptada por la familia Gateley y ahora a los 26 años, vive independiente, lleva el apellido de quienes la salvaron, juega básquetbol en silla de ruedas y cuenta sus bendiciones. Yo me alegro por ella que sobrevivió a ese horror. Y pienso que la justicia fue muy suave para la desgraciada Debra.

Imagen vía NBC

Topics: hijos adoptivos  madres adoptivas  abuso de menores  sadismo