Niña de 11 años y bebito de 1 son víctimas de violencia de pandillas en Brooklyn

Tayloni Mazyck, una niña de 11 años de edad que conoce bien las consecuencias de la violencia en las calles, no pudo contener sus lágrimas cuando se enteró de la última balacera en Brooklyn que dejó muerto a un bebito este fin de semana.

La pequeña lloró sobre su silla de ruedas este lunes, ya que quedó paralizada de la cintura para abajo después de un disparo que le atravesó la barbilla, recorrió su columna vertebral y finalmente la dejó en esta terrible situación. Lo peor de todo es que el ataque sucedió en la misma zona de Nueva York.

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Cuando Tayloni se enteró de que un bebito de 1 año de edad fue asesinado en su carriola por una bala que iba dirigida realmente hacia su padre, no pudo contener el llanto.

Ella misma ha sufrido en carne propia el costo que puede tener la violencia con armas, ya que un chico de 17 años le acabó disparando a ella durante una pelea entre pandillas.

Tayloni y el bebito, Antiq Hennis, sufrieron los ataques en Brooklyn, donde un verano llenó de violencia reflejó la locura por la que atraviesa la zona.

"No perdí a mi hija, pero perdí una parte de mí", dijo Priscilla Samuel, mamá de la joven, cuando se le preguntó que pensaba sobre las noticias del bebé Antiq.

Los papás del bebé no corrieron con tanta suerte. Su bebé fue asesinado durante una balacera en Bronwsville, Brooklyn. "Él sólo gritaba: 'le dispararon a mi bebé'. Estaba volviéndose loco", dijo Gina Gamboa, quien vio al papá segundos después de la tragedia.

Los doctores esperan que Tayloni recupere fuerza y pueda lograr moverse pronto con mayor agilidad. Respecto al bebé Antiq, no queda nada más que rezar y seguir analizando cuántos niños más necesitan morir o quedar paralizados para que exista mayor control de armas.

Imagen vía Facebook

Topics: arma  asesinato  violencia  brooklyn  niño