Mis recuerdos del 9/11 no son tan malos como los de otros

El 11 de septiembre es una fecha que tiene diferentes significados para diferentes personas. Para los chilenos, por ejemplo, marca el golpe de Estado de 1973 que derrocó al gobierno socialista de Salvador Allende dándole el poder al general Augusto Pinochet. También marca la muerte del Presidente Allende. Aquí en Estados Unidos, el 11 de septiembre tiene un significado completamente distinto. Hoy se cumplen 11 años desde el peor ataque terrorista que ha vivido esta nación.

Pero para mi esposo y para mí, significa el momento en el que nos dimos cuenta que la vida es frágil y que en un instante se puede perder todo lo que uno más ama. Es por eso que el 11 de septiembre del 2001, mi esposo--quien en ese entonces era mi novio--me pidió que nos casáramos en cuanto yo pudiese regresar a Estados Unidos. 

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Y es que a mí el 9/11 me agarró en la frontera entre Guatemala y México. Trabaja yo como periodista de Univision y estaba con mi equipo de producción cubriendo una nota acerca de la inmigración de Centro América hacia México. El lugar donde nos encontrábamos era tan remoto que ni nos enteramos del ataque hasta después del medio día, cuando llegamos al hotel y mi novio finalmente logró comunicarse conmigo.

Recuerdo claramente el terror que sentí cuando me explicó lo que estaba pasando. Del terror pasé rápidamente a la angustia al enterarme que no podría regresar a Estados Unidos hasta que el gobierno permitiera que aterrizaran en su tierra vuelos del extranjero. Al llegar la noche y con la impotencia convertida en desesperación, llamé una vez más a mi novio para recordarle que lo quería mucho. 

En vez de decir "aló", me dijo, "cásate conmigo". Y antes de que yo pudiese contestar me dijo que nos dejáramos ya de boberías, que los dos sabíamos que queríamos estar juntos y que, dadas las circunstancias, el mundo se podía acabar en cualquier momento, así que no había tiempo que perder.

Yo me quedé helada, no sin antes darle el sí. Y es que tenía toda la razón. Llevábamos un tiempo hablando de matrimonio, pero la conversación siempre quedaba en que era mejor esperar un tiempo. Lo cierto era que los dos nos moríamos de miedo de que nuestra excelente relación se fuese al diablo al casarnos. 

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Una semana después de los ataques terroristas, finalmente logré regresar a Estados Unidos. En menos de dos meses, sin tener suficiente tiempo para planearlo ni suficiente dinero para pagarlo, nos casamos. Es por esto que mientras que mucha gente tiene recuerdos muy horribles de este día, para mi esposo y para mí significa el día que nos dimos cuenta que sólo se vive una vez.

¿Cuáles son tus recuerdos del 11 de septiembre? Déjanos un comentario con tu opinión.

Imagen cortesía de Roxana A. Soto

Topics: 9/11  ataque  tragedia  terrorista