Los veteranos estadounidenses son propensos al suicidio

Recientemente leí en el New York Times, que por cada soldado estadounidense muerto en Iraq o Afganistán, cerca de 25 veteranos se suicidan en Estados Unidos.

Casi me muero de la impresión, cuandome enteré de que que cada 80 minutos se suicida un veterano del ejército estadounidense. Anualmente se registran más de 6.500 suicidios de veteranos. Esta cifra es superior al número total de soldados muertos en Afganistán e Iraq juntos.

De acuerdo al matutino, los suicidios se derivan del estrés post traumático, así como algunas lesiones cerebrales producidas en el campo de batalla. Al parecer, al menos uno de cada cinco veteranos se ve afectado por estas causas.

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Uno de cada cinco soldados es una cifra bestial, es demasiado alta como para no prestarle atención. Pues lo que quiere decir, es que éste país está mandando a la guerra, a miles de muchachos sanos aún sabiendo que el 20% de ellos, regresarán afectados de tal manera, que nunca podrán llegar a tener una vida normal.

Según un estudio publicado en la revista American Journal of Public Health, las cifras preliminares del análisis, indican que ser un veterano de guerra, prácticamente duplica el riesgo de suicidio y en el caso de de veteranos con edades entre los 17 y 24 años, se cuadruplica el riesgo.

Pobres muchachos y pobres familias.

Las guerras son un horror, pero la realidad es que están íntimamente relacionadas con la historia de la humanidad y con los episodios más feos del mundo, pero finalmente las pérdidas que realmente importan, son las humanas.

A pesar de las medidas preventivas en salud mental desarrolladas por el ejército norteamericano después de la segunda guerra mundial, se estima que la Guerra de Vietnam (1964-1973) dejó unos 700 mil veteranos afectados, mismos que han requerido de algún tipo de ayuda psicológica. El denominado síndrome post Vietnam se diagnosticó con alta frecuencia en la década de los setenta y por lo mismo, la Asociación Psiquiátrica Americana, incluyó el Trastorno por estrés postraumático (TEPT) (PSTD) como una patología que sufren los veteranos.

Hay millones de veteranos en este país y por lo visto hay recursos suficientes para mandar a todos estos muchachos armados y uniformados a la guerra; pero lo que claramente no se ha establecido, son los recursos necesarios para encarar los probables trastornos y suicidios, cuando todos ellos vuelven a su país.

El Departamento de Defensa Norteamericano debería estar preparado (con los fondos necesarios), para analizar todos los escenarios psicológicos, para el regreso de sus soldados, pues la lamentable verdad, es que el desafío realmente comienza cuando todos estos hombres y mujeres regresan a casa; cuando deben adaptarse de nuevo a la vida cotidiana.

Yo no apoyo la guerra sino todo lo contrario, pero admiro el valor de los soldados y considero que son víctimas de la doctrina bélica estadounidense. El soldado sin deberla ni temerla, es quién queda atrapado por la terrible deshumanización que le transmiten sus superiores, además de todos los acontecimientos que vive en el combate.

Con lo cual es lógico que la gran mayoría de los ex combatientes, se queden obsesionados con horribles recuerdos de la guerra y por ello, se conviertan en seres paranoicos y obsesivos.

Estados Unidos está pagando un alto costo social por invadir y realizar guerras en territorios tan alejados de sus fronteras. ¿No creen ustedes que llegó ya la hora de parar?

Imagen vía The US Army/Flickr