¿Por qué no hay clases este lunes? Es el Día de los Presidentes

 Una de las cosas que más me llamó la atención cuando me mudé a Estados Unidos fue lo organizaditos que tenían los festivos. Me parecía una señal de lo ordenada que sería la vida acá el que nadie tuviese que estar buscando a ver en qué día caería éste festivo, o el otro. Que no hubiese que rogar para que fuera en lunes o en viernes, para tener un fin de semana más largo, está todo arreglado.

Años después me sigue pareciendo una excelente idea. Entonces, el feriado súper organizado de esta semana es el Día de los Presidentes, con el que se reconoce a todos los presidentes, el tercer lunes de febrero. Se escogió esa fecha porque coincide en medio del cumpleaños de dos de los presidentes más queridos del país: Abraham Lincoln, el 12 de febrero, y George Washington, el 22 de febrero.

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Inicialmente se celebraban los dos días, pero en 1971 el presidente Richard Nixon proclamó que el Día de los Presidentes se honrarían a todos, pero especialmente a esos dos, dicho lunes, es decir mañana.

De todos los presidentes en la historia de los Estados Unidos, Lincoln es probablemente a quien los estadounidenses recuerdan mejor y con el más profundo afecto. Su infancia en la frontera de Indiana estableció el curso para su motivación posterior en la vida. Aportó una honestidad e integridad nuevas a la Casa Blanca. Siempre sería recordado como "el honesto Abe". Sobre todo, se le asocia con la abolición final de la esclavitud. Lincoln llegó a ser el símbolo virtual del sueño americano en el que una persona ordinaria, de origen humilde, pudo alcanzar la cúspide de la sociedad al convertirse en presidente del país.

A mí siempre me impresionó el que en toda su vida, Lincoln sólo pudo ir a la escuela por un total de un año. Esta falta de educación sólo lo hizo sentir más deseos de saber. Su madre, Nancy Hancks Lincoln, influyó en su búsqueda de conocimiento. A pesar de que ella no sabía leer ni escribir, animaba a sus niños a estudiar por sí mismos. 

Por su parte, George Washington nació el 22 de febrero de 1732 en Virginia, fue un líder natural, pieza básica en la creación de una nación unida a partir de territorios y colonias en pugna. El primer presidente de los Estados Unidos de América es llamado afectuosamente "el padre de la patria".

Poco después de su vigésimo segundo cumpleaños, Washington se alistó en el ejército del rey George III de Inglaterra y fue puesto al mando de una tropa de soldados. Los franceses estaban situados en suelo británico incitando a los indios locales contra los colonialistas británicos. Posteriormente, en la Guerra contra los franceses y los indios, Washington estuvo al mando de grandes tropas de soldados y mostró un coraje que inspiró a todos sus soldados.

En este tiempo, el rey George III de Inglaterra dominaba las trece colonias a lo largo de la Costa Este y muchos de los territorios circundantes. Las Colonias comenzaron a anhelar su libertad y bajo reglas basadas en la democracia y no bajo el mando de un rey lejano. En 1795 el Partido del Té de Boston, que encabezaba una rebelión colonial en contra del pago de impuestos, ayudó a encender la chispa de la revolución estadounidense, Washington guió a su inexperto ejército contra las fuerzas británicas durante ocho años, hasta que las colonias ganaron su independencia.
Washington fue un líder recio. Así como inspiró a sus soldados en dos guerras, se vio a sí mismo sirviendo a su país, no guiándolo. Cuando aceptó dos periodos como presidente, sirvió a Dios y a su país en tiempo de paz. Rechazó un tercer periodo como presidente, pues sólo deseaba retirarse a su hermoso hogar en Monte Vernon.

Los estadounidenses festejaban el cumpleaños de George Washington desde que él vivía. Estaban agradecidos a un líder fuerte que había probado que la democracia era una forma posible de gobernar al creciente país. Mientras vivió, las leyendas se incrementaron alrededor de él. La más famosa dice que él era tan fuerte, que arrojó un dólar de plata al otro lado del río Potomac. Algunos americanos dicen que esto es verdad porque algunas partes de ese río eran muy angostas hace cientos de años.


Todavía hoy en día varias comunidades festejan este día escenificando con carros alegóricos los acontecimientos importantes en la vida de Washington. Este festejo ha tomado también un sentido publicitario. Ya estamos rodeadas de publicidades y promociones de grandes rebajas en las tiendas y supermercados.

Imagen vía flickr