Gingrich: ¡Cállate, cállate, que me desesperas!... el español no es el idioma del gueto

Les juro que he tratado de mantener la objetividad mientras escribo sobre el proceso que está llevando a cabo el partido republicano para escoger a su candidato presidencial, pero hay veces que no se puede. Esta semana, en la que los aspirantes hacen campaña en Florida se me ha hecho particularmente difícil, porque han puesto su foco en la comunidad latina.

Univisión se asoció con organizaciones locales para tener foros con los principales candidatos Newt Gingrich y Mitt Romney. Nuestro ilustre Jorge Ramos les entrevistó y, ¡caramba!, cómo se ha notado la ignorancia de estos señores con respecto a nuestros países, nuestra gente y nuestro idioma, en especial la del precandidato Gingrich, quien uno podría pensar que después de haber sido jefe de la cámara de representantes de Estados Unidos tendría al menos algo de cultura general.

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“Los estadounidenses están convencidos de que el inglés debería ser el idioma oficial del gobierno… Debemos sustituir la educación bilingüe con inmersión en inglés, para que la gente aprenda…. El idioma de la prosperidad, no el lenguaje del gueto dónde viven”, dijo en 2007 Gingrich ante la Federación Nacional de Mujeres Republicanas.

Ayer, presionado sobre el tema por el periodista de Univisión Jorge Ramos, Gingrich trató de arreglarlo: “No era sólo sobre español. Me refería a todos los idiomas”. ¡O sea! No sólo el español. Es decir, que el precandidato también considera mal que se hable dentro de Estados Unidos el resto de los centenares de lenguajes que se hablan en nuestro planeta.

Yo creo que los idiomas y su aprendizaje o conocimiento son las llaves a nuevas culturas, éxito profesional y hasta nos hacen más saludables. Se ha confirmado que los que hablan más de una lengua tienen menos riesgos de desarrollar alzheimer y otras formas de demencia. Más aún, estoy convencida de que si vivimos en este país es imperativo hablar inglés, si no estamos limitando nuestro mundo y nuestras opciones. Dicho eso, me parece que si el valor de la “libertad” es tan importante en esta cultura, también sus residentes deben tener la libertad de qué lengua quieren hablar.

Y, Sr. Gingrich, nadie vive en Estados Unidos y se niega a aprender inglés. Estoy segura que dominar la lengua de Shakespeare es uno de los más preciados sueños de todos los extranjeros que vivimos aquí. Se siente horrible no poder comunicarse o entender señales y avisos. Da mucho miedo salir del área que conocemos bien por miedo a perderse y no saber preguntar qué hacer, y vergüenza por ser considerado perezoso y poco educado. Mucha de nuestra gente no ha aprendido inglés porque no puede. O no tiene tiempo y/o energía para aprender o el dinero para pagarse un curso.

El candidato le dijo a Jorge Ramos que está aprendiendo español. Yo le recomiendo que viaje y vea nuestros países maravillosos, que lea nuestros autores, muchos Premios Nobel de Literatura  y luego que deje de acusar a sus rivales de estar desconectados con la realidad y aprenda de las vidas de nuestros trabajadores. Y después hablamos, en la lengua de Cervantes si fuera posible.

Imagen vía Gage Skidmore/flickr